Plantas

Cultivo y cuidados

Planta

Césped

Lo que más superficie ocupa y lo que más mantenimiento pide. Bien llevado aguanta décadas.

Planta

Palmera

Da carácter al jardín, pide poco riego y tiene un enemigo serio del que conviene estar pendiente.

Planta

Palmera canaria

La palmera grande de toda la vida en el Vallés. Majestuosa y resistente, pero la favorita del picudo rojo.

Planta

Washingtonia

La palmera alta y delgada de las avenidas. Crece rápido, aguanta el frío mejor que la canaria y el picudo la ataca menos.

Planta

Begonia semperflorens

La flor de temporada más agradecida para hacer macizos: florece sin parar de primavera a otoño, aguanta bien y casi no da problemas.

Planta

Limonero

El frutal de casa por excelencia: da todo el año y huele a azahar. Aquí lo que decide si va bien no es el riego, es dónde se planta.

Planta

Monstera

La de las hojas rotas. Aguanta mucho descuido y muy poca agua de más: casi todas las que se pierden es por regarlas de más, no de menos.

Planta

Cactus y suculentas

No se mueren de sed, se mueren de agua. Y sobre todo de agua en invierno, que es cuando no beben y la raíz se pudre.

Planta

Lantana

La planta que aguanta el verano del Vallés sin que nadie la riegue, florece seis meses seguidos y se llena de mariposas. Tiene dos pegas y conviene saberlas.

Planta

Lantana camara

La arbustiva de siempre, la de la flor que cambia de amarillo a rojo. La que se planta en masa cuando hay que cubrir superficie y olvidarse.

Planta

Lantana rastrera

La morada que cae por los muros y cubre taludes. No levanta un palmo del suelo y florece casi todo el año.

Planta

Lantanas compactas

Las modernas de jardinera: medio metro, muy florecidas y casi todas sin fruto. Si hay niños cerca, son las que yo pondría.

Planta

Romero

De aquí de toda la vida, y aun así se pierden muchos. No por falta de agua: por tenerla de más y por podarlo donde no se debe.

Planta

Romero común

El de toda la vida: mata de metro y medio, flor azul y hoja para la cocina. El que sirve para casi todo.

Planta

Romero rastrero

El que cae por los muros. Mismo romero, otra forma de crecer: en vez de subir, se derrama.

Planta

Romeros de porte erguido

Selecciones que crecen hacia arriba en vez de abrirse. Para cuando se quiere un seto de romero estrecho y recto.

Planta

Hebe

La mata redonda de hoja brillante y espiga lila. Se vende como hebe y los libros nuevos la llaman verónica. Aquí es de las pocas que pide agua de verdad.

Planta

Ruelia

La petunia mexicana. Flor azul de un solo día que se repite sin parar de junio a octubre, y ni el calor ni el encharcamiento la paran. Se resiembra sola, y eso hay que tenerlo en cuenta.

Planta

Rosal

Da más flor que ninguna otra cosa del jardín y a cambio pide estar encima. Casi todos sus problemas entran por la hoja mojada.

Planta

Rosal de macizo

El de toda la vida: mata de medio metro largo, plantado en grupo. Es el que se poda fuerte en enero y el que más flor da por metro cuadrado.

Planta

Rosal trepador

Para pérgolas, arcos y muros. Y sobre todo: el que no se poda como los demás, que es donde se pierde la flor.

Planta

Rosal tapizante

El rosal para taludes y rotondas: bajo, muy florido y casi sin mantenimiento. Los que se ven en las vías públicas son estos.

Planta

Margarita del Cabo

La que llena los parterres de flor en marzo y abril. Se cierra de noche, descansa en pleno verano y vuelve en otoño: sabiendo eso, no da sustos.

Planta

Durillo

El arbusto que florece en enero, aguanta la sombra, no pide riego y sirve de seto. Es de aquí de siempre y no se usa ni la mitad de lo que debería.

Planta

Salvia arbustiva

Florece de abril a las primeras heladas, no pide riego y se llena de abejas. Y la de flor bicolor cambia de color con la temperatura, que es lo que más preguntan de ella.

Planta

Ciclamen

Flor de invierno para sombra y fresco. Se pierden muchísimos, y casi siempre por lo mismo: agua encima del tubérculo y calefacción.

Planta

Pensamiento

La flor grande del invierno, la de la cara. Aguanta las heladas sin inmutarse, y a cambio una tarde de lluvia y viento la deja hecha un trapo.

Planta

Viola

La hermana pequeña del pensamiento, y para casi todos los sitios de fuera, la mejor de las dos: menos flor por flor, muchísima más en conjunto, y no la tumba un temporal.

Planta

Prímula

Los colores más vivos del invierno, en roseta pegada al suelo. Es la única de las de temporada que no perdona secarse.